Mejor absorción de energía El diseño estructural de las defensas de arco permite una distribución más uniforme de la energía generada por una colisión. En comparación con las defensas rectas tradicionales, el diseño curvado ayuda a absorber la energía en un área mayor, reduciendo así la fuerza de impacto tanto en el buque como en el muelle. El resultado es una protección más eficaz contra los daños durante las colisiones.
Adaptabilidad a distintos tipos de buques La forma curvada de las defensas de arco les permite acomodarse a una amplia gama de tamaños y formas de buques, especialmente los grandes o de formas irregulares. Proporcionan efectos de amortiguación más estables desde distintos ángulos y posiciones cuando el buque entra en contacto con el muelle, mejorando el proceso de atraque.
Reducción de la fricción y el desgaste El diseño de las defensas de arco minimiza la fricción entre el barco y el muelle. Esto es especialmente beneficioso durante el proceso de atraque, ya que ayuda a evitar un desgaste excesivo del material de la defensa. Como resultado, la vida útil de la defensa se alarga, reduciendo la frecuencia de mantenimiento y sustitución.
Mayor seguridad durante el atraque Las defensas de arco ofrecen una amortiguación superior, ralentizando eficazmente el proceso de atraque y evitando colisiones rápidas o vibraciones excesivas. Esto reduce los riesgos de seguridad tanto para la tripulación como para el equipo. Además, la reducción del ruido y las vibraciones durante el atraque contribuyen a la eficiencia de las operaciones portuarias.
Mayor resistencia a la intemperie y a la corrosión Las defensas de arco modernas suelen estar fabricadas con materiales sintéticos de alto rendimiento, caucho o poliuretano, que son muy resistentes a la corrosión y a la intemperie. Estos materiales se comportan bien en entornos marinos, lo que garantiza su durabilidad y eficacia a largo plazo.
Diseño compacto Las defensas de arco suelen ocupar menos espacio que las defensas rectas tradicionales. Pueden instalarse de forma más compacta a lo largo del muelle o del borde del buque, maximizando el uso del espacio portuario disponible. Esto resulta especialmente útil en puertos con espacio limitado, ya que permite aprovechar eficientemente cada centímetro.
Instalación versátil Las defensas de arco pueden instalarse en distintos puntos del muelle en función de las necesidades específicas. Pueden montarse en las paredes del muelle, en muelles flotantes o en otras estructuras temporales. Además, su instalación es relativamente sencilla, y el ángulo y la posición pueden ajustarse en función de las condiciones del lugar.