Las defensas de caucho macizo son muy duraderas y pueden soportar condiciones ambientales adversas, como temperaturas extremas, exposición a rayos UV y agua salada. Son resistentes al desgaste, lo que las hace ideales para su uso a largo plazo en aplicaciones marinas e industriales.
Sin mantenimiento:
A diferencia de las defensas hinchables, las defensas de caucho macizo no requieren inflado ni mantenimiento de la presión. Esto elimina el riesgo de fugas de aire, pinchazos o desinflado, por lo que son de bajo mantenimiento y sin complicaciones.
Gran resistencia a los impactos:
Las defensas de caucho macizo proporcionan una excelente absorción de impactos. Están diseñadas para amortiguar el impacto entre los buques y los muelles, reduciendo los daños tanto a los buques como a las estructuras portuarias durante las operaciones de atraque o amarre.
Rendimiento constante:
El caucho macizo mantiene sus prestaciones a lo largo del tiempo, ofreciendo una protección fiable contra los impactos. No pierde su funcionalidad por pinchazos o desinflado, lo que garantiza su eficacia a largo plazo.
Personalización:
Estas defensas tienen diversas formas y tamaños (por ejemplo, cilíndricas, cuadradas o cónicas), que pueden adaptarse a los requisitos específicos de diferentes aplicaciones de atraque y marinas.
Resistencia medioambiental:
Las defensas de caucho macizo son resistentes a muchos factores ambientales, como el clima extremo, la corrosión del agua salada, los rayos UV y los productos químicos. Por eso son idóneas para entornos marinos y regiones costeras.
Rendimiento estable en todas las condiciones:
Tanto a altas como a bajas temperaturas, las defensas de caucho macizo conservan sus propiedades, a diferencia de las defensas hinchables, que pueden verse afectadas por los cambios de temperatura.